La prensa hispana
en Australia
La comunidad hispanohablante
tuvo sus inicios en Australia a principios de este siglo, con
la llegada de inmigrantes españoles a la región subtropical de
Queensland. En su mayoría eran agricultores que se dedicaron al
cultivo de la caña de azúcar.
La comunidad creció
en la década de los años setenta a merced de los vaivenes sociopolíticos
en América Latina. Al ser electo Salvador Allende en Chile, miles
de chilenos abandonaron el país buscando refugio en los Estados
Unidos, Europa y Australia. Más tarde, cuando Allende fue derrocado,
otros miles de chilenos emigraron hacia los mismos países que
años antes acogieron a sus oponentes políticos.
Otro tanto ocurrió
con los españoles. En igual medida llegaron a Australia republicanos
y franquistas. A estos les siguieron uruguayos, argentinos, salvadoreños,
colombianos y en menor medida, ciudadanos de otras naciones latinoamericanas.
Con los inmigrantes se crearon una serie de necesidades, y entre
ellas, la de la comunicación. Esto dio origen al advenimiento
de medios de prensa en castellano.
Dentro del contexto
multicultural, la comunidad de habla hispana es una de las menores,
en tanto que las mayores y por ende, con mayores recursos, han
sido las comunidades helénicas, italiana, yugoslava y las asiáticas,
predominando los chinos, cuya presencia en Australia se remonta
al siglo XIX. A estos les siguieron vietnamitas y camboyanos.
La prensa escrita en
lengua castellana comienza en Australia con la aparición en Sydney
de El Español en Australia, un tabloide perteneciente a
una cadena de diarios étnicos, que publica a la vez diarios comunitarios
en diversas lenguas: húngaro, alemán, croata, entre otras.
Después de El Español
en Australia, surgieron The Spanish Herald, publicado
por una editorial que a su vez edita periódicos griegos; y Noticias
y Deportes, de dueños uruguayos. Posteriormente aparecieron
y desaparecieron una decena de periódicos y de revistas.
El periodismo en América
Latina y en España, es una profesión que no se distinguió precisamente
por la emigración de periodistas o escritores, aun cuando la persecución
contra la prensa ha sido sistemática y en cientos de casos, trágica.
De ahí que la prensa de habla hispana en Australia, se caracterizara
por un bajo nivel de profesionalismo. Los medios escritos, por
ejemplo, solo dedican un 30 por ciento a la parte editorial, mientras
que el resto es publicidad, lo que los convierte en meros catálogos
de avisos.
A fines de la década
de los años setenta, el gobierno federal, presionado por las comunidades
étnicas, que ya constituían el 25 por ciento de la población,
y por la importancia del voto étnico, creó con carácter experimental
el Servicio Especial de Radio Televisión Australiana, conocido
en Australia como SBS (Special Broadcasting Service). SBS está
conformado por un canal de televisión y dos emisoras de frecuencia
modulada (FM), en Sydney y Melbourne. Estas emisoras transmiten
programas en unos 70 idiomas, en tanto que el canal de televisión
es fundamentalmente en inglés, aunque exhibe filmes y documentales
en diversos idiomas, y transmite noticieros contratados en China,
Rusia, España, Francia, Polonia, Egipto, entre otros países.
A mediados de la década
de los años ochenta, las estaciones radiales de fueron reestructuradas,
lo que condujo a una notable mejoría en la calidad de su programación.
A mediados de esa década, el gobierno adjudicó licencias en la
banda de FM para la creación de emisoras comunitarias, que impulsaron
el desarrollo de programas de contenido étnico y aborigen.
Finalmente, aunque
no pueda considerarse como elemento de información para la comunidad
étnica residente en el país, no puede dejar de mencionarse el
servicio que presta Radio Australia, el servicio oficial de radiodifusión
al exterior, que cuenta con un plantel altamente profesional y
que realiza sus transmisiones fundamentalmente en lenguas asiáticas
e inglés, en una variedad de frecuencias.
Adolfo
Marcovich, comunicador argentino radicado en Australia.