Complicidades
y silencios
Por
Diego Melamed
Es curioso. Ya salió
el que posiblemente será uno de los libros de no-ficción
más interesantes del año.
En la Argentina del
presidente Carlos Menem, el inventario sobre los ataques a la
prensa durante 1998 es consecuencia de una situación
hostil, donde la prensa incorruptible es considerada un rival
político por parte de quienes creen que poder es impunidad.
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Carlos
Menem, presidente de Argentina.
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"Ataques a la
Prensa" (Ed. Planeta) es también un
prolijo trabajo de Periodistas (Asociación para
la Defensa del Periodismo Independiente) donde se relatan diversos
actos que intentaron amedrentar a periodistas de todo el país.
Joaquín Morales Solá dice en la introducción
del libro que "Carlos Menem, con su visión cortesana
de la vida y el poder, está muy lejos de entender la función
cabal de la prensa en un sistema de democracia plena".
En una década
signada por la corrupción y la entronización del
fin de lucro, la labor de quienes deben informar evidenció
trabas y riesgos inaceptables. En los años de Menem la
Argentina sufrió también los atentados a la Embajada
de Israel (17 de Marzo de 1992) y a la mutual judía, la
AMIA (18 de julio de 1994). Desde entonces todo lo referido a
lo judío pasó a ocupar nuevos espacios en la agenda
pública.
En ese libro de
denuncias hay una página relacionada con cómo se
manejó la información acerca de los atentados terroristas
desde Alef Network, canal de cable dedicado a la cultura judía.
Como cronista de
esa emisora iba todos los lunes a cubrir el reclamo que realiza
Memoria Activa en Plaza Lavalle. Tras el acto por el tercer aniversario
del atentado, y el encendido discurso pronunciado en la plaza
contra Rubén Beraja, presidente de la DAIA, el brazo político
de la comunidad judía y también presidente del directorio
de Alef, el canal decidió dejar de ir a Memoria Activa.
Beraja también era el presidente del liquidado Banco Mayo.
Desde la lógica del banquero, parecería comprensible
la negativa a financiar la cobertura de un acto organizado por
quienes lo criticaban públicamente por su cercanía
con el gobierno.
Expresé mi disconformidad
verbalmente y en cartas internas. Llegaron mensajes electrónicos
de todo el mundo, indignados porque el único canal judío
no cubriese el reclamo que sí se emitía por los
principales canales de noticias. Luego propuse y conduje el programa
de investigación Novedades AMIA-Embajada. Todos
los jueves, en vivo, realizaba un seguimiento sobre el estado
de ambas causas. Allí incluía elementos que no eran
los privilegiados oficialmente.
En ese programa se
difundieron los silencios y el desconcierto que como respuestas
ofrecieron el exjefe de la Policía Bonaerense, Pedro Klodczyk,
cuando le pregunté si desconocía el origen de la
fortuna del excomisario Juan José Ribelli. También
calló ante las cámaras el diputado Emilio Morello,
consultado sobre una grabación que consta en el expediente,
donde él aparece solicitando detonantes. El propio Ministro
de Justicia, Raúl Granillo Ocampo, no tuvo reparos en manifestarse
muy conforme por el trabajo de la Corte Suprema en el caso Embajada
de Israel. En más de siete años, ese organismo solo
emitió una tibia condena política a Irán,
y no tienen procesados, ni detenidos.
El programa Novedades
AMIA-Embajada, se canceló el 27 de agosto de 1998.
Anuncié al aire que el canal había determinado el
fin del único ciclo de la televisión argentina dedicado
al seguimiento sistemático y al análisis de estos
temas.
El primero de septiembre,
el diario Página 12 informó sobre el cierre
del programa, y mencionó que "la última emisión
de ‘Novedades’ cubrió la detención de los familiares
que fueron a entregar un petitorio al Ministro del Interior, Carlos
Corach". Por su parte, el periodista Gabriel Levinas en su
libro "La ley bajo los escombros" incluye el abrupto
fin del programa en un segmento llamado "Negociar con la
prensa".
No deja de ser llamativo
que en el único canal de cable de temática judaica,
hayan sido acallados los dos únicos ciclos sobre las masacres
que aún no han sido esclarecidas por la justicia. La asociación
Periodistas lo ha registrado en su informe anual.
Observando el escenario
amplio, hay aquí tensiones entre "la calle judía"
y los dirigentes. Con 86 muertos y a casi cinco años del
atentado a la AMIA, pocos se animaban a cuestionar al juez Galeano.
Desde la DAIA siempre se dijo que no había que romper el
equilibrio con el gobierno menemista, a lo que ya contestó
el rabino Daniel Goldman en un acto de Memoria Activa: "el
equilibrio se rompió con el atentado, y solo con justicia
volverá la armonía".
El contexto general,
en la década en la cual se ha menemizado la comunidad,
nos sugiere incluir lo sucedido en el canal como parte de la estrategia
de no enfadar al gobierno, en el marco de la sospechosa cercanía
entre la dirigencia judía y la conducción nacional.
Luego del levantamiento
de Novedades... respondí al llamado de Periodistas,
quienes incluyeron parte de mi testimonio en el informe anual.
Paralelamente, en febrero de este año volví a sugerir
por escrito que Memoria Activa regresara a la pantalla.
Aunque cueste creerlo,
la era menemista está llegando a su fin. También
en la comunidad y en el canal parecen respirarse nuevos vientos.
Los autores de éste
libro vinculan la existencia misma de la asociación que
los nuclea en la particular cosmovisión de la prensa por
parte del gobierno de Menem. Por su parte, la dirigencia judía
de la última década ha imitado algunos "rasgos
de estilo" del gobierno nacional.
De cara a un nuevo
milenio, quizás el próximo informe sobre la censura
sea menos voluminoso (y no cuente con "la página judía").
La comunidad judía
ya anunció la puesta en marcha de un Comité de Ética,
que revisará lo actuado.
El canal que Beraja
ya no puede subvencionar pasó a estar en manos de Fernando
Sokolwicz, editor responsable de Página 12, un hombre
ligado a la lucha por los derechos humanos.
Horacio Verbitsky –otro
de los integrantes de la asociación que redactó
el Informe "Ataques a la prensa"– propone una definición
de periodismo tan brillante como oportuna. Desde su libro "Un
mundo sin periodistas" nos dice: "... periodismo es
difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es
propaganda".
* J.J. Ribelli,
quien fuera un colaborador muy cercano a Klodczyk, deberá
justificar en el juicio oral por el caso AMIA cómo en fecha
muy próxima al atentado recibió una herencia millonaria
de parte de su padre, un trabajador ferroviario jubilado.
** Morello
pertenece al bloque político MODIN, liderado por el exmilitar
carapintada Aldo Rico, sector sospechado de proveer los explosivos
para el atentado. Esto se estudia en un expediente anexo a la
causa, llamado "Armas".
(Diego Melamed,
periodista argentino. Fue presentador del programa "Novedades:
AMIA-Embajada de Israel", del canal de cable Alef Netwok,
dedicado al tema judío. Ha trabajado como profesor de periodismo
en varias universidades de la Argentina.)
Publicado
el 12 de mayo de 1999