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Democracia diez años después en Nicaragua


Por Cristiana Chamorro Barrios
Cristiana Chamorro es presidenta de la Fundación Chamorro

Para medir los avances democráticos de un país, Tomas Jefferson, uno de los padres de la democracia dijo: “Es mejor una sociedad con periódicos y sin gobiernos, que una sociedad con gobiernos y sin periódicos."

El Presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán.

En Nicaragua, a 10 años años de haber votado por un sistema democrático, nos estamos quedando sin Gobierno.

Lo que fue inicialmente el Gobierno del Doctor Alemán se ha reducido a un grupo de amigos y allegados al “Club Chinampa”, propiedad símbolo de su administración. Sus exclusivos miembros son ahora los que acomodan las leyes y la institucionalidad del país a los caprichos del Presidente del Club, en un acelerado proceso autodestructivo del aparato gubernamental y la democracia misma.

La deformación del Gobierno, la que se mide por su conjunto institucional, es tan grande que la ciudadanía recurre cada vez más al periodismo independiente como un intermediario para defender sus derechos ciudadanos frente al surgimiento de una dictadura política.

La gente reacciona buscando los medios de comunicación para que funjan como policías, para que investiguen la corrupción, para que hagan funciones de jueces en hacer justicia, para que cuenten votos en las consultas municipales, para que regulen las tarifas de agua, luz, teléfono, expliquen la verdad y ocupen los espacios de las instituciones que han sido convertidas en sucursales del Club.

Mientras crece esta conciencia democrática y la confianza en la prensa Nacional, el Presidente de la Republica no se conforma con destruir la institucionalidad gubernamental, sino que tampoco quiere libertad de prensa y de información.

El 10 de enero de este año el propio mandatario lo recordó diciendo: “que me critiquen que voy a ir en contra de la libertad de expresión. ¡Vamos a ir contra la libertad de expresión!”, reiteró airoso como cuando se inicia una gran cruzada.

Daniel Ortega

Para algunos fue un exabrupto más del Presidente, pero los periodistas lo entendimos como una amenaza, tal vez sobrada, porque Alemán no ha ocultado su enemistad con la libertad de expresión e información, raíz de la democracia, de ese sistema de pesos y contrapesos ahora sometido a la voluntad dictatorial de su persona en concubinato con Daniel Ortega y el Frente Sandinista.

En solo tres anos de liberalismo la infraestructura de lo que fue un Gobierno democrático sucumbió a un régimen político basado en la coacción y construcción de toda clase de dependencias. De lo malo que ha sido, lo bueno es que la libertad de prensa sigue en pie de lucha cumpliendo un papel, aunque sufra las consecuencias de su  independencia y  arrojo en algunos casos.

La prensa es atacada por el actual poder político, y no por lo malo que hace, sino por lo bueno. A mejor periodismo, mayor intimidación, dice la regla.

Lo que nos queda es hacer conciencia de la libertad que todavía tenemos y ampliar su espacio en forma efectiva como un derecho de toda la ciudadanía y no sólo de los periodistas. Los medios de comunicación y los comunicadores debemos de contribuir a una mayor comprensión de este tema.

Hay que convencer al público de que la libertad de expresión y el derecho a la información es libertad para todos los ciudadanos y no debería de ser concebida como un patrimonio único de los profesionales de la comunicación. Y así como no es  privilegio de los periodistas, no deben aceptar  leyes de exención, como la Ley de Salario Mínimo para Periodistas, exoneraciones de impuestos en la compra de automóviles y otro tipo de chantajes a la libertad de expresión y de información.

Por el contrario, lo que cabe en Nicaragua es una  Ley de Acceso a la Información Pública, en la que se garantice el derecho público a buscar información y a no encontrar obstáculos, ni limitaciones. Es este un derecho humano y colectivo que el ciudadano debe exigir para hacer de la libertad de expresión una libertad protagónica, en defensa de sus derechos y del restablecimiento de un sistema democrático.

La administración Alemán-Bolaños ha querido limitar la información con embargos publicitarios y acosos fiscales, restringiendo el acceso a coberturas presidenciales, proponiendo encarecer la materia prima de los medios, amenazando los contratos de las televisoras. Se nos ha querido intimidar proponiendo endurecer el código penal en contra de los periodistas, pretendiendo elaborar códigos de ética en las oficinas gubernamentales y ahora comprando a los hombres y mujeres de prensa con un salario mínimo.

Cuando vivimos así y con un discurso presidencial amenazante, se quiere acallar la libertad de expresión y de información para que la sociedad no se entere de algo que tiene derecho a saber.

Es la lógica de los sistemas autoritarios y corruptos. El silencio y el miedo son los hermanos preferidos de la corrupción, de la falta de participación ciudadana, de la desorientación y del no saber qué hacer. No es casualidad que actualmente en todos los círculos sociales, políticos,económicos y populares de Nicaragua, la gente se pregunte “que hacemos, qué vamos a hacer y qué podemos hacer?” Por ahora, utilizar la libertad de expresión, ese recurso que el caricaturista Manuel Guillén pintó como un faro blanco en medio de la ruina institucional. Ciudadanos y periodistas debemos ver así la libertad de prensa, de pensamiento y de información, como un derecho que hay que ejercer para volver a tener un Gobierno democrático en Nicaragua, que nos represente a todos y no solo a los del Club Chinampa.

Jefferson tenia razón. Con libertad de palabra, pensamiento y de información no todo está perdido. Todavía tenemos “periódicos”, es decir libertad de expresión e información, aunque no tengamos un gobierno democrático.

Sitios de interés sobre Nicaragua:

Gobierno de Nicaragua

Latin American Network Information Center


Cristiana Chamorro Barrios es periodista independiente, colaboradora del diario La Prensa, del semanario Confidencial y de la agencia noticiosa Servicio Especial de Mujeres SEM . Chamorro Barrios es también miembro de la Junta Directiva y del Consejo Editorial de La Prensa.

(28 de marzo del 2000)

El artículo que reproducimos en Pulso del Periodismo fue publicado en el diario La Prensa, de Nicaragua, el 25 de febrero del 2000.

CENTRO INTERNACIONAL DE PRENSA
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE LA FLORIDA, MIAMI